Continúan las protestas en Perú pidiendo la renuncia de Dina Boluarte y la liberación del expresidente Pedro Castillo. Al grito de “¡Dina, asesina, llegaremos a Lima! ¡Renuncia!’’, se extienden los enfrentamientos que, hasta al momento, ya se han cobrado 48 vidas.
El conflicto se extendió a Cusco, donde se vivió una jornada mortal en la que un líder campesino murió por el impacto de un proyectil de arma de fuego.
Por su parte, el fiscal Eduardo Paulette Barbieri afirmó que ninguno de los policías tenía balas en sus pistolas y tachó de falsas las informaciones sobre un manifestante herido de bala. Sin embargo, luego de la autopsia de los 17 muertos en los enfrentamientos en Juliaca, se encontraron proyectiles en los cuerpos que, según el registro del Instituto de Medicina Legal, en 6 casos serían balas de fusil AKM; en 2, perdigones; y en uno, pistola. En el resto no se encontraron restos de proyectiles porque estos atravesaron los cuerpos.
Entre las víctimas en las que se encontraron balas está Marco Antonio Samillán, un médico voluntario que, según los manifestantes, fue alcanzado por una bala mientras atendía a los heridos.